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lunes, 11 de abril de 2016

EL TRANSPORTE DE LAS PALOMAS AL LUGAR DE LA SUELTA



          
El transporte constituye una fase de las competiciones tan trascendental como la misma preparación de las palomas que han de participar en ellas. En el transporte inciden varios factores que implican al colombófilo entrenador, a la organización  y al o los  comboyer. (Encargados de transportar y cuidar las palomas)
 Por parte del colombófilo entrenador implican:
·        EL GRADO DE APRENDIZAJE DE SUS PALOMAS EN LA CESTA
·        LA CONDICIÓN
·        LA SALUD
·        SUFICIENTES RESERVAS ENERGÉTICAS  y
·        LA MOTIVACIÓN

Por parte de la organización
·        PROGRAMA DE VIAJES RACIONAL
·        NÚMERO ADECUADO DE PALOMAS POR CESTA . ESPACIO VITAL
·        SUFICIENTES BEBEDEROS Y COMEDEROS POR JAULA  Y PALOMAS
·        EFICACIA Y PUNTUALIDAD EN LOS ENCESTES
·        CONTROL DE SANIDAD DE LAS PALOMAS ENCESTADAS

Por parte del comboyer

·        TRASLADO RÁPIDO AL LUGAR DE LA SUELTA
·        RESPONSABILIDAD CON SU TRABAJO
·        CUIDADO DE LAS PALOMAS
·        PAUSA DE ACLIMATACIÓN Y ORIENTACIÓN
·        Y SUELTA

 

EL GRADO DE APRENDIZAJE EN LA CESTA

En España la denominamos “paloma mensajera” en otros países  "paloma viajera", "palomas de carreras", no es nuestra intención entrar en debate si tal o cual nombre es el mas adecuado. Respetamos la denominación de cada país. Pero por el tema que nos ocupa quisiéramos adoptar, aunque sea momentáneamente,  el de “viajera”,  para una comprensión mejor.

Si os entretenéis a calcular el total de tiempo que una paloma pasa dentro de la jaula para llegar al punto de suelta durante la temporada veréis que prácticamente  es el mismo que el tiempo empleado en el vuelo de retorno.
De la misma manera que  educáis a los jóvenes pichones y reeducáis a las adultas con sueltas para que desarrollen o ejerciten su sistema de orientación. También es necesario enseñarlas y educarlas a aprender a vivir en la jaula.
El motivo de este aprendizaje es para que:
 Se habitúen a estar en ella
Aprendan a tomar el alimento
Aprendan a beber
Que comprendan por qué están en ella. y
Lo que les espera cuando se abra la puerta.


La paloma es un animal de hábitos y el aprendizaje en la jaula DEBE CONSTITUIR UN HÁBITO MÁS en su vida cotidiana.
A las palomas NO LAS PERJUDICA LAS HORAS QUE ESTÁN EN LA JAULA. Las perjudica la poca adaptación a ella. Ya desde joven debe aprender a “sufrir” la jaula. De forma que cuando son enjauladas ya saben el rol que les corresponde desempeñara partir de aquel momento.
 LA CONDICIÓN y LA MOTIVACIÓN es por descontado acertadas o no lo que el aficionado mejor domina. También son los temas de los que más se habla y se escribe y por supuesto es también igual que la paloma lo que se ve, lo que se vive día a día.
 Con respecto a la SALUD todavía se está lejos de llegar a optimi……
 Y referente a las SUFICIENTES RESERVAS ENERGÉTICAS es desde el palomar donde la paloma ya debe ir preparada. No se puede pretender esperar que la paloma se acabe de poner en forma durante el viaje. A pesar que algunas palomas con exceso de peso suelen acabar de ponerse al punto.. En GARVO MAGAZINE iremos desarrollando este tema sucesivamente.

Por parte del comboyer  citamos EL TRASLADO RÁPIDO AL LUGAR DE LA SUELTA.

Generalmente, existe un error muy común y extendido a la hora de diseñar las líneas de vuelo y los puntos de suelta pues se confeccionan los programas con criterio individual para ser aprobados en una Asamblea General resultando muchas veces un programa confeccionado a imagen e intereses determinados que no tienen nada que ver con las posibilidades de las palomas y el transporte.
La comisión que confecciona un plan de viajes debe trabajar en equipo y debe de tener en cuenta no solamente el punto geográfico y  las distancias sino que tiene que tener muy en cuenta el acceso rápido y cómodo al punto de suelta elegido. Esto implica muchas veces el mal hábito de ir cambiando continuamente de punto de suelta. Señal inequívoca que se ha elegido sin criterio como si fuese la lotería.

Una suelta desde 800 kms de distancia corresponde mas o menos otros tantos de carretera. Al menos así se ha de tener en cuenta a la hora de elegir el punto. Esto supone una duración del viaje de aproximadamente 13 horas de viaje. Este viaje debe efectuarse seguido y de noche. El comboyer debe ir      preparado y descansado para efectuar la ruta. Y para mas seguridad debería llevar un ayudante. Si las palomas salen a las 12 de la noche llegan a su destino a las 13 horas. Es a partir de entonces cuando el comboyer deja de ser conductor para ejercer de cuidador. ( La continuación de los cuidados del palomar) Un camión bien equipado y bien distribuido con un transporte de 4.000 palomas con un comboyer eficiente son suficientes 2 horas para llenar bebederos y suministrar la comida. Si lleva un ayudante este tiempo se reduce a la mitad. Tienen toda la tarde y toda la noche para descansar y recuperarse.


Los viajes a estas distancias, aprovechando el desayuno del comboyer o una parada de de descanso es oportuno llenar bebederos y esperar que las palomas beban.  No recomendamos en estas paradas intermitentes que las palomas coman porque entonces debe esperar seis horas para que estas hayan digerido la comida de lo contrario vomitan con el consiguiente desperdicio de la misma, riesgo de posibles contaminaciones y estrés inútil.

Llegada al punto de la suelta (Medio día o primera hora de la tarde) SUMINISTRO DE COMIDA
Los carbohidratos son la fuente de energía que activa el funcionamiento de las células, la actividad diaria y la primera hora de vuelo. El agua además de constituir una parte importante de las células forma parte de los fluidos que transportan los nutrientes a cada una de ellas. La primera parte del organismo que se resiente, si faltan algunos de estos dos elementos, son las células del cerebro y de los ojos. Órganos vitales que influyen en la orientación. La paloma que no ha tomado suficientes carbohidratos y no ha mantenido el valor hídrico en su cerebro y en sus ojos por falta de bebida NO PUEDE ORIENTARSE RÁPIDA Y EFICAZMENTE.


Como hemos hecho referencia anteriormente la paloma debe llegar el punto de la suelta con las reservas energéticas necesarias. Pero una paloma que tiene que participar en una competición y lleva mas de 24 horas sin comer debe tomar alimento necesario para abastecerse de los carbohidratos que necesita para la actividad del día. Aunque esté todo el día en la cesta la paloma tiene un desgaste considerable de carbohidratos y de agua.
Las palomas ya acostumbradas a la cesta y con la cantidad adecuada de espacio vital deben encontrar la comida y la bebida sin problemas.

Los comederos deben llenarse lo suficiente para que las palomas coman todas.
El comboyer debe participar de esta vigilancia y observar que en general todas las palomas coman. Es su responsabilidad
Al final de la tarde antes de caer la noche debe retirar la comida pero mantener los bebederos llenos. Ya no tomarán mas alimento.
Dos horas antes de la suelta se procede a vaciar los bebederos.

En nuestros estudios e investigaciones efectuadas durante algunos años hemos podido constatar que una paloma en la cesta emplea de 85 a 110 Kcalorías  en 24 horas durante el enceste y el transporte. Todo está en función de la temperatura, excitación, densidad de palomas en cada cesta y duración del mismo.
El no suministrar alimento durante las 24 horas previas al enceste representa un consumo de estas calorías a costa de las reservas de energía previstas para el vuelo. En la práctica se traduce en una disminución de energía suficiente para cubrir 2 a 2h30’ horas de vuelo sin necesidad de emplear sus reservas.

Para que esto no suceda en trayectos de mas de 24 horas las palomas deben ser alimentadas forzosamente.
 La alimentación mas adecuada es a base de maíz
Teóricamente con una ración por paloma cada 24 horas de
30 gramos de Maíz Francés ó
26 gramos de Maíz Plata ó
23 gramos de Maíz Ciquentino es suficiente. En la práctica la paloma se autorregula y suele tomar menor cantidad Sobre todo cuando hace calor. Una paloma que come en exceso mas que las demás no está preparada para la competición. Es una paloma que no ha sido encestada correctamente. Es la responsabilidad del colombófilo entrenador. Lo mas probable es que esta paloma se pierda o llegue tarde.
 Otra experiencia comprobada es que las palomas cuanto mas tiempo están en el punto de suelta mejor se orientan. Es lo que denominamos como pausa de adaptación y orientación.


 CONCLUSIONES:
·        La paloma debe aprender a vivir en la cesta
·        La cesta debe suponer un hábito mas en su vida cotidiana.
·        La paloma debe ser encestada con las reservas energéticas necesarias para afrontar  la suelta correspondiente
·        Debe estar en forma y condición y motivada
·        En cada cesta deben enjaularse  la cantidad de palomas que permitan el espacio vital adecuado
·        Debe haber suficiente espacio de bebederos y comederos como palomas en la cesta
·        Es mas eficaz que permanezcan mas tiempo en el punto de suelta que en la carretera haciendo pausas.
·        El transporte al punto de la suelta debe ser lo mas rápido posible
·        Deben comer cuando están sometidas a 24 ó más horas de cesta
·        La paloma en la cesta emplea de 85 a 110 Kcal/ cada 24 horas
·        De 10 a 12 horas antes de la suelta ya no deben tomar comida
·        Como alimentación es suficiente suministrar maíz
·        Deben tener agua permanente fresca y sin aditivos  y………
     que la suerte las acompañe.

lunes, 4 de abril de 2016

Palomas mensajeras de hasta 310.000 euros en la era WhatsApp





fuente fuera de serie
DEPORTE

Palomas mensajeras de hasta 310.000 euros en la era WhatsApp

Paloma mensajera macho de nombre Enzo y número  27734-12.  En su...
Paloma mensajera macho de nombre Enzo y número 27734-12. En su haber, 4.500 km de vuelo (cinco carreras de fondo). Luis de las Alas
Por un ejemplar de raza se pagan hasta 310.000 euros. Su portentoso sentido de la orientación, que les permite salvar miles de kilómetros sin perderse, es aún un misterio. Hoy siguen llevando mensajes.
Detestada en las grandes metrópolis, asociada a plagas, a transmisión de enfermedades y al deterioro de monumentos, hoy día hay quien paga 310.000 euros por una mera paloma. Claro que esta no es urbana ni huérfana de estirpe, sino que se trata de una paloma mensajera (Columbus livia domestica), se pone a la venta en subasta y su pedigrí y estampa distan kilómetros de la fealdad y ausencia de higiene de sus congéneres callejeras. "Se adquiere para reproducir y vender sus pichones [a 3.000 euros]. Esa ganó frente a más de 50.000 palomas. Las subasta un colombófilo belga [Leo Heremans] que cría algunas de las mejores del mundo. Tanto Bélgica como Holanda son los dos países con mayor tradición, y en Halle, cerca de Bruselas, está la sede de la Federación Internacional [FCI]. Allí no hay palomares, son palacios", relata José María Vázquez Gavito (Avilés, Asturias, 30 de mayo de 1965), presidente de la Real Federación Colombófila Española (la decana de todas las deportivas en España, 1894), y facultado como juez internacional. De modo que Bolt, que así se llamaba la carísima paloma trasunto del velocista jamaicano, voló en 2013 al palomar de un chino llamado Mr. Gao, dentro de una puja por una colonia de palomas que movió 4.346.500 euros. "Los chinos se vuelven locos con la colombofilia y, como los árabes, han entrado muy fuerte en este mundo. El linaje muchas veces lo modela o determina el colombófilo que mejora la raza que cultiva", añade Vázquez Gavito mientras acaricia un ejemplar de paloma, línea morris norteamericana y theleen holandesa, en su palomar avilesino.

Palomas mensajeras
Además de velocidad y resistencia en vuelo, hay otros cinco parámetros que puntúan en los concursos y fundamentan disparatados precios: impresión general, cabeza, ojo y expresión; osamenta general, estructura de horquilla posterior; espalda y rabadilla; equilibrio y musculatura; ala, cola y calidad de plumaje. "Los colores van de los pizarrosos o bronceados, los rodados, que son gris-negro, os chocolates o rojos marrones, y los moteados en gris y blanco, un tono que llamamos gabino", añade el presidente, quien lleva asociado desde mayo de 1977, sin contar el aprendizaje de chiquillo al lado de su padre, de 83 años, enamorado de los gallos de pelea y de las aves. Las mejores razas de mensajeras llevan apellidos neerlandeses:Delbar, Jan Aarden, Sootjens VanDyck, Wouters... En España, se celebran anualmente la Copa del Rey y la Copa de la Princesa de Asturias, y cada dos años tiene lugar la Exposición Ibérica (junto con Portugal) y la Olimpiada Colombófila (en 2017, en Bruselas).
Se cierra la tarde sobre Asturias. Ni un ave a la vista. Vázquez Gavito ni atiende elwhatsapp mientras supervisa sus palomares. "La gente está equivocada respecto a las palomas mensajeras. Yo no te la mando con un mensaje a tu casa. Ellas lo que hacen es regresar a su lugar de origen desde donde las sueltes", explica el presidente en sus dominios, un lugar donde, además de 140 palomas, hay perropointer, canarios y viejos gallos de pelea. En España, son unos 3.800 los federados a la colombofilia, para un censo total aproximado de casi 340.000 palomas anilladas y una subvención de 15.300 euros. No son muchas. En Bélgica están por encima de 10 millones. Los licenciados pagan una cuota de 30,64 euros anuales, con dos seguros aparejados (obligatorio y de responsabilidad civil). "Ya no somos de utilidad social, desde que en 2008 se sacara a las palomas mensajeras del Ministerio de Defensa [formaban parte del Batallón de Transmisiones Especiales 22]. Hemos pasado a un cajón de sastre", aclara Gavito.

Abolengo genético

En esta era de whatsapp e inmediatez, ¿qué es exactamente y cómo se comporta una paloma mensajera? ¿Acarrea mensajes en su pata como cuando anunciaba el fin de un asedio en el siglo XVI? La raza mensajera procede de la bravía, no se va más allá de 500 gramos de peso, y ha ido perfeccionando su abolengo genético al cruzarse con ejemplares norteamericanos y de los Países Bajos, alemanes y portugueses.

Las palomas del presidente de la Federación Española entrenan una hora al día. 
Básicamente, su cualidad es que sabe regresar a su casa (el palomar) gracias a su portentoso (y aún misterioso) sentido de la orientación, pudiendo salvar hasta 1.000 kilómetros a una velocidad de 90 km/hora. Una mezcla talentosa de vista, olfato, detección de campos magnéticos y longitudes de onda provoca que el ave retorne a su hogar (el comedero donde se alimenta desde cría). Las aves migratorias aprovechan corrientes y cambios de temperatura; las mensajeras vuelven siempre. "Para que dos personas puedan comunicarse deben tener palomas el uno del otro, aunque nadie se manda mensajes hoy día. Cuando había conflicto bélico lo que se hacía era llevar a las aves hasta ese punto estratégico y que regresaran con noticias", relata el presidente. Hoy día, aquellos antiguos mails que fueron las buenas nuevas sobre batallas o resultados deportivos en la antigua Grecia o Persia han dado paso a concursos de velocidad y belleza. Cada colombófilo y tras censar a su palomar debidamente cada diciembre (anillas con año de nacimiento, sexo, color y número, además de otra con un chip solo para el concurso), enjaula en la sede de su club a los pichones que van a participar en un certamen. El transportista los recoge (viajan separadas en cestos los machos de las hembras) y los lleva al lugar de suelta.
Cada palomar tiene unas coordenadas y una distancia medida desde ese punto de suelta, siempre calculada en línea recta. El encargado de la suelta analiza las condiciones meteorológicas y un delegado de la Federación Española supervisa las jaulas. Si hay muy baja temperatura, lluvia continua o niebla cerrada, la paloma no puede volver por frío o falta de visibilidad. Llega el momento álgido de la suelta. Son 500, 600, 1.000, hasta 30.000. Ascienden. Vuelan en círculos. Se orientan. A veces se rompe la bandada, depende de misteriosos factores. De repente, marchan en una dirección determinada. Algunas marcan el ritmo, otras son gregarias. No suelen parar para descansar y no superan los dos kilómetros de altitud en su vuelo.
Desgraciadamente, no llegarán todas al palomar, merma de un 60%, entre las que se pierden y las que se meriendan las rapaces. Viajan al natural (mucha querencia hacia el palomar puesto que se produce el vuelo en tiempo de incubación de sus crías) en soltería (sin celo), viudez (se separa a la pareja para que el palomo vuelva rápido) o semiviudez (sistema intermedio de los dos anteriores).

Vázquez Gavito con una paloma macho de cuatro años, raza morris y theleen, color bronce. 
Las hay velocistas, como la mencionada Bolt, que cubren distancias de 240 km en apenas tres horas; las hay fondistas, que se plantan en Avilés tras despegar en Lebrija (Sevilla) o Barcelona, dejando tras sus alas casi 1.000 km. Llegan exhaustas, con miedo, excitadas tras salir indemnes de azores y halcones. Al arribar a cada respectivo palomar una antena manda los datos a un reloj de colombofilia para constatar el momento de llegada y la identidad del ave. Ese cronómetro digital se lleva al club para descargar los datos del ordenador y hacerlos públicos para ver los ganadores. "En tiempos de mi padre, había corredores que llevaban en relevos la anilla al único reloj que existía en Avilés en el bar Casa Venancio", rememora.
El club avilesino se fundó en 1926 y hoy cuenta con 38 miembros que poseen cerca de 5.000 aves. Una de las más prestigiosas sueltas del mundo se celebra en Barcelona, el primer fin de semana de julio. Se realiza en las instalaciones del viejoForum y se liberan 30.000 palomas procedentes de varios países de Europa. De noche no vuelan, si bien las ha habido que se orientan hasta por las luces de las autopistas. "Con estas sueltas multitudinarias hay que avisar a AENA, por los aviones y demás", explica Vázquez Gavito.
Cada día el presidente entrena a sus palomas. Les coloca un barreño con agua para que tomen su baño y dejen límpido su plumaje. Seguidamente, abre las jaulas para que vuelen, entre 30 minutos y una hora. Cuando considera, coloca un enorme mástil de más de 10 metros coronado con la enseña nacional. Con el estandarte enarbolado, las aves saben que es momento de retornar. También las reclama con un característico silbido, así como agitando un bote con una mixtura de cereales (el saco de 20 kg, 18 euros, lleva trigo, cebada, maíz, sorgo...). A modo de maraca, el sonido del almuerzo no suele fallar. "Es una emoción indescriptible cuando llegan. ¿Por qué vienen?, ¿por qué son tan fieles al palomar?", se conmueve.

La paloma pasa por el reloj que monitoriza el chip que porta y registra su hora de salida rumbo al lugar de suelta. 

Un deporte caro

El gasto de cada palomar es oneroso. A los cereales y las vitaminas, hay que sumar anillas, chips, instalaciones adecuadas y unas vacunas obligatorias. El coste aproximado de mantenimiento es de unos 200 euros al mes para un palomar de 150 ejemplares. No es un deporte barato. Y en las competiciones, solo se suele ganar prestigio. Por eso el presidente de la Federación alterna su pasión con la enseñanza en un colegio impartiendo Matemáticas, Lengua Española, Ciencias Sociales y Naturales. El profesor aclara que "en los derbis los premios son en metálico" y en Sudáfrica "se celebra uno que otorga 300.000 euros al ganador". En España, el Derbi de Córdoba (415 km) da 20.000 euros al ganador y jugosas pedreas; el de la Costa del Sol, la misma suma; en Rumanía, un Renault Clio nuevecito y 10.000 euros...
La inscripción cuesta entre 50 y100 euros, lo que da derecho a volar cuatro palomas y una de reserva. Las de Vázquez Gavito aún persiguen picotear un gran premio, aunque el precio de cada uno de sus pájaros ya es estimable: entre 1.300 y 1.500 euros. Hace 20 años vendía ejemplares a 100.000 pesetas.

José María Vázquez Gavito, en su palomar en Avilés (Asturias). 
En nuestro país, un nombre reluce: el gran experto colombófilo en España fue el barcelonés Carlos Márquez Prats, 13 años como presidente de la Federación Internacional y 20 años de presidente de la Federación Española, fallecido en 2010. Él popularizó la disciplina y sigue siendo el gurú del ramo, tan grande fue su influencia. Su sucesor fue Vázquez Loureiro que dio el relevo a nuestro anfitrión avilesino. Todos ellos leyeron varias veces y con detenimiento la gran biblia del sector: 101 métodos de colombofilia (Ed. Martín Degrave, 1975), del belga Jules Gallez.
Familiar, nerviosa, tímida, amenazada por la cándida (hongo), la sota, la viruela o la difteria, entre otras dolencias, la Columbus livia domestica ignora que lleva una vida de lujo, alejada de la de su hermana la urbanita. Con estos mimos, las palomas mensajeras pueden gozar excepcionalmente de una esperanza de vida de 18 años. Vázquez -que desde su puesto de presidente ha unificado la colombofilia a nivel nacional y ha desparasitado las cuentas del organismo- nunca se mensajeó con compañero alguno. Prefiere ver a sus palomas regresar y posarse en su tejado, antes de que traspasen obedientes la portezuela del palomar. Tampoco le importa que le definan como el hombre que susurra a las palomas, viejo aficionado a la lírica y hombre de buen yantar. Hace tiempo, muchos asturianos usaban pichones para caldo. Vázquez Gavito nunca probó paloma. Ni las torcaces.